Llevo tiempo dándole vueltas a dedicarle una entrada a este tema que tantas veces ha salido en clase, la adolescencia, nuestra adolescencia, y a todos los conflictos sobre identidad que en esta etapa de nuestras vidas se plantea.
Nunca me había detenido en el recuerdo de mi adolescencia, en relación con los conflictos de identidad, no me había parado a pensar en aquella época hasta ahora que se nos ha planteado, la verdad que por más que lo pienso, no recuerdo nada relacionado con esa sensación de soledad e incomprensión que tanto se menciona, no sé si es que no tuve una adolescencia complicada o que todas las personas que se encontraban a mi alrededor me hacían ver que me entendían aunque no fuera cierto. No solo no lo recuerdo como una época difícil, si no que pienso en esos años, sobre todo en los años de instituto, y creo que fueron de los mejores.
Pienso que el adolescente, una vez que entra de lleno en esta etapa, su actitud ante todo es la rebeldía. Se rebelan contra la autoridad (padres, profesores, etc..) y la causa principalmente es que ya se consideran “mayores”. Como se suele decir “al enemigo, ni agua” y es justo el cambio de actitud en casa, en clase, donde se nota. En algunos casos se sienten incomprendidos, en otros directamente no comparten las inquietudes porque evidentemente nadie está a la altura de sus expectativas, es decir, es la época donde su círculo de amigos es su “todo”, con ellos expresan lo que quieren, las inquietudes y son ellos los que le marcan en cuanto a su estilo de vida, sus gustos, sus elecciones.
Creo, por tanto, que esta etapa es muy interesante pues muchos jóvenes pueden llegar a perder el norte, no saber si eligen por ellos mismos o es su entorno el que los encamina hacia terrenos un poco más escabrosos de lo normal (empezamos a descubrir el mundo del alcohol, las drogas, el sexo,) temas para los que creo que les falta información y asesoramiento y que el hecho de intentar aconsejar es complicado sobre todo desde el punto de vista del educador, porque como he dicho antes, la posición de autoridad significa para ellos y en casi todos los casos estar pasados de moda, no estar a su altura.
Todo se complica según vas creciendo, para mí las etapas del aprendizaje, es una grafica cuesta arriba, pasas de la inocencia de la primaria, en que eres incapaz de pensar que algo malo pueda pasar, luego la adolescencia, en la que piensas que no hay límites de nada y estas impaciente por poder hacer cosas de adulto, a la frase que me acompaña desde hace ya unos años: ¡¡¡ QUE DURO ES HACERSE MAYOR!!!
Trabajo con niños que están en el límite del niño al adolescente, y desde que comenzamos el máster, no paro de fijarme en muchos aspectos que antes por supuesto me pasaban desapercibidos, veo un adolescente y lo analizo como si fuera un caso práctico.
Empezando por el cambio físico que se produce, que es evidente para todos, de un año a otro el tierno niño que te contaba qué le iba a pedir a los Reyes se ha convertido en un hombre que te saca dos cabezas y tiene la voz de otra persona.
Tienen otra manera diferente de ver el mundo, todo son apariencias en muchos casos, lo que importa es lo que proyectamos al mundo no lo que en realidad somos, por lo que ciertamente se debe de producir un conflicto de identidad enorme, una lucha constante entre lo que realmente soy y lo que quiero que el mundo se quede de mí, lo que aparento ser. No me queda muy claro, si cuando pasan los años se produce una fusión de ambas, si tu identidad real es la que vence la batalla, o la mentira sobre lo que eres ya forma parte de tu vida y pasa a ser tu mismo.
En cuanto a la música que me acompañó, si me pongo a pensar en las canciones de mi adolescencia, indiscutiblemente se me viene a la mente una única canción:
“Wannabe” de las Spice Girls
Sí es cierto, era una de esas niñas que junto con otras cuatro amigas hacia actuaciones para sus compañeros imitando a las chicas picantes, ¡¡todos tenemos un pasado!! ¿tendrá algún significado oculto?. Espero que no…
Cuando se me pasó la fiebre de las SPICE me pasé al producto nacional, de todas me quedo con:
“Tu calorro” de Estopa y “Contracorriente” de Melón Diesel
¡¡Saludos!!